María del Mar de las Heras.- La vinculación entre obesidad y cáncer es cada vez más estrecha, según los últimos estudios de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) y la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Estas organizaciones, que colaboran para reducir el impacto del sobrepeso sobre el cáncer, estiman que el 30% de los fallecimientos por tumor podría evitarse con hábitos de vida saludables y, en concreto, entre el 15 y el 20% de las muertes se relaciona con el exceso de peso.

La influencia de la obesidad sobre el cáncer no se limita al aumento de la prevalencia de esta enfermedad entre los que sufren sobrepeso, también dificulta la curación, tal y como afirma el Coordinador del Grupo de Trabajo SEOM de Prevención y Diagnóstico Precoz, Pedro Pérez: “Los pacientes obesos tienen una peor tolerancia a los tratamiento oncológicos; una de las razones podría ser el hecho de que algunos tratamientos se acumulan en tejido adiposo dando lugar a una recirculación del mismo con el consiguiente incremento de su vida media y aumentando la exposición del organismo a sus efectos secundarios”. Además, según este experto, existen datos que demuestran que los pacientes obesos tienen más posibilidades de recaer o de padecer un segundo tumor debido a un ambiente favorecedor para la producción de tumores.

Para el Vicepresidente de la SEEDO y coordinador del Programa ObeyCan, Albert Goday, el mayor reto de los profesionales es concienciar a la sociedad: “Debemos alertar de que el exceso de peso tiene una relación directa con la aparición de cáncer”. Para avanzar en este sentido, SEEDO y SEOM han suscrito un acuerdo de colaboración para desarrollar conjuntamente el proyecto OBEyCAN con el objetivo de reducir del impacto de la obesidad en el cáncer.

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