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Ética hacker

El relevo generacional en las asociaciones de pacientes

Las asociaciones de pacientes se han hecho mayores. El tiempo ha pasado y hoy puede decirse que han acumulado experiencia (y, en contados casos, patrimonio) y que, gracias a ella, si no hay cataclismos, su vida institucional sigue adelante, en una cierta inercia de estabilidad. Sin embargo, el desafío demográfico y cultural del relevo generacional de sus asociados y miembros de juntas directivas ya está aquí. Eso aboca a las asociaciones a afrontar un proceso de cambios para el que no hay manual de instrucciones. Ampliar “El relevo generacional en las asociaciones de pacientes”

Un mapa del futuro: hacer comunidad

La comunidad, hacer comunidad, se va a poner de moda, porque es uno de los escenarios más probables hacia los que se encamina el mundo a marchas forzadas. En un contexto global definido por la paradoja del progreso (tenemos de todo como nunca y estamos más cerca de arrasar con todo como nunca), el mapa del futuro se define por tres posibilidades esenciales: el aislamiento (de las personas, de los países, de las instituciones), el establecimiento de zonas de influencia bajo un control férreo del poder (de las personas, de los países, de las instituciones) y la emergencia de comunidades en torno a la deliberación impuesta por el cansancio (de las personas, de los países, de las instituciones) ante el fin de las expectativas programáticas. Ese futuro es a cinco-veinte años vista y así lo dibuja el Consejo Nacional de Inteligencia de EEUU en un completo y complejo informe que ha publicado en enero de 2017. Ampliar “Un mapa del futuro: hacer comunidad”

El deber de hacer política

Está de moda, como decía Steve Rogers, aka Capitán América, hace ya varias décadas, dar leña al sistema, especialmente al sistema político de gestión de la representación ciudadana; y motivos hay de sobra para ello. Sin embargo, hoy, hacer política es más urgente que nunca. Por dos razones. La primera, porque es una consecuencia ineludible del derecho de ciudadanía, del compromiso propio con el tiempo que nos ha sido dado. La segunda, porque los políticos no llegan a todo lo que hay que llegar para sacar adelante el inmenso corpus legislativo y de control al gobierno, viven presos de una maraña invivible que reduce al mínimo muchas veces la capacidad de acción. Una maraña que solo una verdadera participación ciudadana en la gestión de los asuntos públicos, más allá de la representación delegada pero sin invalidarla, puede romper. Ampliar “El deber de hacer política”

Meritocracia

En determinados ambientes de influencia política y mediática se ha puesto de moda últimamente la reivindicación de la meritocracia, como una especie de vacuna contra la corrupción. El mérito personal como puerta de acceso a la riqueza y al reconocimiento social. Piketty habla de esto en su quizá demasiado conocido ensayo sobre el capital en el siglo XXI y explica que en un escenario donde el gran peso de la economía lo tiene el rendimiento del capital, se generan tales desigualdades que la meritocracia es imposible, poniendo en riesgo la democracia. Este economista francés reivindica como elemento balanceador de esas desigualdades la difusión de los conocimientos, la generalización del acceso a la formación (más que a la información). Todo muy del gusto, como ven, de quienes aún creen en el Estado como principal agente nivelador de la convivencia social. En realidad, es el viejo sueño de la Ilustración pasado por la termomix de la postmodernidad. Ampliar “Meritocracia”

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Una carta abierta a Mark Zuckerberg de parte de los chequeadores del mundo

 

Sobre la Red y sus riesgos de centralización. Publicado en Magacink.

Las redes sociales y el toro de Faralis

La experiencia de Markos Lemma en el impulso de la innovación social desde las TIC y la agricultura; entrevista en Empodera.

ICCEADIS Etiopía: Hackeando estereotipos en África

Cómo se hace innovación social

Es fácil equivocarse (obligatorio, diría yo) cuando uno se mete en el lío de intentar dar respuesta, mejor en compañía de otros que solo, a un determinado problema de cualquier índole detectado en la comunidad. Eso es la innovación social. Y si se hace desde una perspectiva inclusiva, que entiende la diversidad en la aproximación al problema como una riqueza, no como una molestia, sin que nadie detente la propiedad exclusiva de ideas o prácticas, nos encontramos entonces ante una verdadera innovación social abierta. De código abierto, que se diría desde la ética hacker. Despistarse en ese entorno por definición nebuloso, perder el norte, es lo más normal. Demasiado ruido ambiental, la inexistencia de mapas de ruta previos en territorios aún sin cartografiar, la experiencia que no siempre destila esperanza… Factores hay muchos: cualquiera que se haya metido en movidas de organizaciones vecinales, asociaciones de pacientes, colectivos de cualquier clase de activismo social, lo sabe. Ampliar “Cómo se hace innovación social”

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